El Auditorio del Palacio de la Proclamación de Cartagena fue escenario del concierto de clausura de la segunda cohorte del programa Armonía en Progreso, una iniciativa que reafirma el poder del arte como herramienta de transformación social. El evento reunió a familias, docentes, aliados y comunidad para celebrar el cierre de un proceso formativo que impactó a 46 niños, niñas y jóvenes de la Institución Educativa Técnica de La Boquilla, en una jornada cargada de emoción, talento y sentido colectivo.
El programa, liderado por la Fundación Salvi con el respaldo de Promigas, Surtigas y SPEC LNG, ha trascendido la formación musical para convertirse en una plataforma de crecimiento personal, disciplina y construcción de futuro. A través de la música, Armonía en Progreso ha abierto oportunidades reales para jóvenes entre los 9 y los 19 años, demostrando que el acceso a la cultura es también una forma de equidad y desarrollo comunitario.
Como resultado del proceso pedagógico, se consolidaron dos agrupaciones musicales: la banda sinfónica Armonía en Progreso, integrada por 29 participantes, y la La Boquilla Jazz Band, conformada por 17 jóvenes. Ambas agrupaciones fueron protagonistas del concierto de cierre, en el que interpretaron un repertorio que celebró la Navidad y evidenció el avance técnico, artístico y expresivo alcanzado durante el año.
El crecimiento del programa también se reflejó en el interés de la comunidad. En esta segunda cohorte, más de 200 niños y jóvenes de La Boquilla se presentaron a audiciones, una cifra que confirma el impacto positivo de la iniciativa y el deseo de la juventud por encontrar en la música un camino de expresión, aprendizaje y pertenencia.
Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas, destacó el alcance humano del proyecto al señalar que Armonía en Progreso no solo enseña música, sino que forma líderes y agentes de cambio. Para la compañía, el talento desplegado por los jóvenes en el escenario es una prueba de que las alianzas entre sector privado, cultura y comunidad pueden traducirse en progreso social y oportunidades reales para las nuevas generaciones.
El proceso formativo contó con el acompañamiento de instituciones y profesionales de alto nivel. Gracias a alianzas con la EMMAT, socio global de Berklee College of Music, los participantes recibieron clases magistrales y orientación artística de reconocidos músicos como Mario Parra Munar, Andrés Pantoja y Paola Ávila, además del respaldo permanente de la Orquesta Sinfónica de Cartagena.
Julia Salvi, presidenta de la Fundación Salvi, subrayó que Armonía en Progreso nació para tender puentes entre la escuela y el escenario, entre el talento y la oportunidad. La clausura, afirmó, es la celebración de un proceso construido de manera colectiva, con el apoyo de las empresas aliadas, la institución educativa, la Gobernación y, sobre todo, de la comunidad de La Boquilla.
Armonía en Progreso ratifica que la música es un lenguaje capaz de unir mundos, fortalecer identidades y abrir caminos de crecimiento personal y comunitario. El concierto de clausura no solo cerró una cohorte formativa, sino que dejó sembrada una semilla de esperanza, demostrando que cuando el arte se cultiva con compromiso y apoyo, su impacto trasciende el escenario y transforma vidas.
