La automatización de redes basada en inteligencia artificial se perfila como la máxima prioridad estratégica para las empresas de telecomunicaciones en 2026, de acuerdo con un estudio reciente presentado por Motive. La investigación, realizada durante la conferencia **Network X 2025 en París, reveló que el 37 % de los asistentes considera la automatización de redes con IA como la principal inversión a ejecutar en los próximos doce meses.
El informe confirma un giro estructural en el sector, donde la eficiencia operativa ya no es el único objetivo. Cada vez más operadores entienden que la inteligencia artificial es clave para transformar la experiencia del cliente, anticipar fallas y responder en tiempo real a las dinámicas de uso de las redes, en un entorno de alta demanda y creciente complejidad tecnológica.
En línea con esta tendencia, el 38 % de los encuestados identificó la atención al cliente y el diagnóstico basados en IA como la mayor oportunidad para acelerar la transformación digital. Esta visión refuerza la idea de que la automatización no solo optimiza procesos internos, sino que se convierte en un factor decisivo para la competitividad y la fidelización de usuarios en mercados cada vez más exigentes.
Estos resultados coinciden con análisis recientes de Omdia y del Broadband Forum, que evidencian una adopción acelerada de IA en entornos de red y banda ancha doméstica. Según el informe El Futuro del Hogar Conectado 2025, el 97 % de los proveedores de servicios reconoce la IA como una herramienta clave para analizar patrones de uso y mejorar de forma proactiva la calidad del servicio.
Colin Grealish, director de Producto de Motive, señaló que los operadores están recurriendo de manera creciente a la IA para el diagnóstico en tiempo real, la gestión de la experiencia del cliente y el mantenimiento predictivo. En su visión, estos avances representan pasos fundamentales hacia operaciones de red más autónomas, capaces de anticiparse a los problemas antes de que impacten al usuario final.
Sin embargo, el estudio también deja ver los retos pendientes. A pesar del entusiasmo por la IA, solo el 22 % de los asistentes afirmó poder demostrar actualmente un retorno de inversión medible. Esta dificultad refleja una brecha que atraviesa a toda la industria, como lo señala el Informe de Referencia de Estrategias de CSP del TM Forum, donde el 62 % de los proveedores reportó avances limitados o nulos en la medición del ROI asociado a iniciativas de IA.
Para Grealish, este desafío no es exclusivo de las telecomunicaciones, pero sí exige un enfoque más estratégico. La clave, explica, está en conectar la automatización basada en IA con resultados tangibles, integrando capacidades de IA generativa y agente que permitan actuar sobre los datos en tiempo real y escalar mejores experiencias de servicio de forma sostenible.
La investigación, realizada por Liberty Communications por encargo de Motive, encuestó a 102 participantes de la conferencia Network X 2025 en París. Sus conclusiones anticipan un 2026 marcado por decisiones críticas, donde la automatización inteligente dejará de ser una promesa para convertirse en un eje central de la operación y el crecimiento de las telecomunicaciones a nivel global.
