El Invima emitió una alerta sanitaria sobre la comercialización en el país del producto REBRIGHT, promocionado como gotas oftálmicas para tratar diversas afecciones visuales, pese a no contar con registro sanitario ni autorización oficial. La entidad advirtió que este tipo de productos, ofrecidos como soluciones terapéuticas, representan un riesgo directo para la salud ocular de quienes los utilizan, al no haber sido evaluados en calidad, seguridad o eficacia por la autoridad competente.
Según la autoridad sanitaria, REBRIGHT fue clasificado como un producto fraudulento, ya que se promociona como estéril y de uso terapéutico sin haber pasado por procesos regulatorios. Este vacío impide conocer su composición real, condiciones de fabricación, almacenamiento y transporte. En el caso de productos oftálmicos, estas variables son críticas, debido a la sensibilidad de los tejidos oculares y al alto riesgo de infecciones cuando no se cumplen estándares técnicos estrictos.
El Invima explicó que el uso de gotas oftálmicas sin registro sanitario puede derivar en consecuencias graves para la visión. Entre los riesgos se incluyen el empeoramiento de enfermedades preexistentes, infecciones oculares severas, inflamaciones y posibles daños irreversibles. La aplicación de sustancias no verificadas directamente sobre los ojos aumenta la probabilidad de reacciones adversas, ya que cualquier contaminación o error en la formulación puede afectar de forma permanente la salud visual.
William Saza, coordinador del Grupo de Farmacovigilancia del Invima, señaló que la utilización de estos productos sin control oficial puede comprometer seriamente la integridad ocular. Recordó que ningún medicamento o producto con fines terapéuticos puede comercializarse legalmente en Colombia sin un registro sanitario vigente, el cual certifica que ha sido evaluado y cumple los estándares exigidos para proteger a los pacientes frente a riesgos asociados al uso.
La entidad también advirtió que estos productos suelen difundirse a través de redes sociales, plataformas digitales y cadenas de mensajería, con mensajes que prometen alivio para patologías como glaucoma, cataratas o presbicia. Este tipo de publicidad puede generar falsas expectativas y llevar a que las personas abandonen tratamientos médicos adecuados, sustituyéndolos por alternativas sin respaldo científico, lo que agrava el riesgo para su salud visual.
Ante esta situación, el Invima hizo un llamado a la ciudadanía a no adquirir ni utilizar el producto REBRIGHT y a verificar siempre que los medicamentos y gotas oftálmicas cuenten con número de registro sanitario. Esta verificación permite confirmar que el producto ha sido sometido a evaluación técnica y cumple con criterios de calidad, seguridad y eficacia, elementos esenciales para su uso responsable en tratamientos de salud.
La autoridad sanitaria instó a reportar cualquier punto de comercialización ilegal de este producto, así como posibles eventos adversos asociados a su uso. Estos reportes permiten fortalecer la vigilancia y adoptar medidas oportunas para proteger a la población. Asimismo, reiteró la importancia de acudir a profesionales de la salud ante síntomas oculares, evitando la automedicación con productos de origen incierto o sin aval regulatorio.
Finalmente, el Invima solicitó a autoridades territoriales, establecimientos farmacéuticos e instituciones de salud reforzar las acciones de inspección, vigilancia y control, replicar la alerta y aplicar las medidas sanitarias necesarias. Estas acciones buscan prevenir la circulación de productos fraudulentos y reducir los riesgos a la salud pública, especialmente en un campo tan sensible como la salud visual, donde los daños pueden ser permanentes.
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Salud
