El fútbol en silla de ruedas comienza a dar sus primeros pasos en Colombia con Cali como epicentro de una iniciativa inédita en el país. En la capital del Valle del Cauca se conformó el comité gestor que busca introducir y consolidar el a-ball, una modalidad deportiva dirigida a personas con movilidad reducida que aún no existe en el territorio nacional. El proyecto nace desde la experiencia europea, especialmente desde España, donde este deporte cuenta con una liga estructurada, y apunta a abrir un nuevo espacio de inclusión para quienes viven el fútbol como pasión y proyecto de vida.
La iniciativa es liderada por Braittel Canon Huertas, colombiano bogotano radicado hace cinco décadas en Europa, reconocido por su trabajo social y comunitario con connacionales que migraron al viejo continente. Desde hace tres años, Canon Huertas viene impulsando la idea de traer el fútbol en silla de ruedas a Colombia y América Latina, convencido de que el deporte puede convertirse en una herramienta poderosa de inclusión social. España, con epicentro en Valencia, se ha convertido en el principal referente técnico y organizativo de este proceso que ahora busca adaptarse a la realidad colombiana.
El proyecto ya ha sido presentado ante el Gobierno Nacional y hace parte del Plan Nacional de Desarrollo, lo que le otorga un marco institucional para su proyección a largo plazo. Además, se articula mediante un convenio marco con entidades clave del deporte adaptado, como el Comité Paralímpico de las Américas, el Comité Paralímpico Colombiano y la Federación Colombiana de Deportes en Silla de Ruedas. A estas alianzas se suma la Federación de Deportes Militares, ampliando el respaldo institucional y la posibilidad de llevar el a-ball a distintos escenarios del país.
Uno de los objetivos estratégicos del comité gestor es vincular al fútbol profesional colombiano al desarrollo del fútbol en silla de ruedas. En ese camino, el proyecto busca alianzas con clubes del rentado nacional y con la Federación Colombiana de Fútbol. Según sus promotores, el presidente de la Federación, Ramón Jesurún, manifestó su respaldo durante una reunión sostenida con Braittel Canon en España, lo que abre la puerta a un acompañamiento simbólico y estructural que permita legitimar esta modalidad dentro del ecosistema futbolístico colombiano.
El pasado 16 de enero, Cali fue escenario de la reunión primaria en la que se comenzaron a estructurar las bases del proceso. Este encuentro marcó el punto de partida operativo del proyecto en Colombia y permitió definir líneas de acción, roles y estrategias iniciales. La ciudad fue elegida por su tradición deportiva, su experiencia en organización de eventos y su infraestructura, que la convierten en un territorio estratégico para impulsar un deporte que requiere articulación institucional, formación técnica y una mirada social amplia para su consolidación.
En la reunión participaron, además de Braittel Canon Huertas como líder del proyecto, Fernando Aguirre Sarria, promotor del deporte paralímpico; Marcos Suárez, gestor de proyectos en Colombia y España; Luis Natalio Lozano Camacho, licenciado en educación física; John Edward Asprilla Marín, licenciado y magíster en deporte; Luis Lara, aliado desde España, y Silvio Zamora Ramírez, periodista deportivo. Este grupo conforma el núcleo inicial encargado de dar forma técnica, académica y comunicativa al proceso en el país.
El equipo de trabajo se complementa con otros profesionales de reconocida trayectoria en el ámbito deportivo y administrativo. Entre ellos se encuentran Soraya Machado, administradora de empresas y especialista en gestión deportiva; Carlos Eduardo Vargas, doctor en Ciencias Aplicadas al Deporte; y Pedro Pablo Daza, licenciado en educación física de la Universidad del Valle, quien promueve el proyecto desde España. Este respaldo multidisciplinario busca garantizar que el fútbol en silla de ruedas se desarrolle con criterios técnicos, científicos y organizativos sólidos.
El fútbol en silla de ruedas se perfila como una alternativa deportiva para personas con limitaciones en las extremidades inferiores que no cuentan hoy con opciones similares dentro del fútbol, a diferencia de lo que ocurre en disciplinas como baloncesto, voleibol, esgrima o pádel adaptado. El a-ball aspira a llenar ese vacío, ofreciendo competencia, pertenencia y visibilidad a una población apasionada por el deporte rey. Con este proyecto, Colombia comienza a imaginar nuevas canchas donde la inclusión también juega en equipo.
Sección
Deportes

