El Cartagena Festival de Música celebra 20 años como epicentro del diálogo entre el alma, el cuerpo y la creación sonora

 


El Cartagena Festival de Música celebra dos décadas de trayectoria consolidándose como uno de los encuentros culturales más importantes de América Latina. En su edición número veinte, el Festival reafirma su vocación como un espacio de diálogo entre épocas, estilos y sensibilidades, posicionando a Cartagena como un epicentro de la música clásica, sinfónica y contemporánea. Del 4 al 12 de enero de 2026, la ciudad amurallada vuelve a convertirse en escenario vivo para la creación artística, la reflexión estética y el encuentro entre públicos diversos.


Bajo el eje conceptual “El alma y el cuerpo: universalismo musical y escuelas populares”, el Festival propone un recorrido sonoro que va desde la perfección formal del barroco hasta las expresiones nacionalistas y populares. Esta línea curatorial busca explorar cómo la música ha oscilado históricamente entre la estructura y la emoción, entre la razón y la expresividad, invitando al público a una experiencia que conecta pensamiento, sensibilidad y memoria colectiva.


La programación de este año reúne 27 conciertos en escenarios emblemáticos de Cartagena, combinando grandes formatos orquestales con propuestas íntimas de música de cámara. Iglesias, teatros históricos, capillas y auditorios se convierten en espacios donde la arquitectura, la acústica y el repertorio dialogan de manera orgánica, fortaleciendo la experiencia estética y reafirmando el carácter patrimonial del Festival como un acontecimiento que trasciende lo musical.


Uno de los hitos de esta edición será la participación de artistas internacionales de primer nivel, cuya presencia reafirma el prestigio alcanzado por el Festival en el circuito global. Intérpretes, solistas y orquestas de renombre compartirán escenario con músicos colombianos, consolidando un intercambio artístico que fortalece la proyección internacional del talento nacional y fomenta el diálogo entre distintas tradiciones musicales.


La programación sinfónica se complementa con una robusta agenda de música de cámara, que tendrá lugar en espacios como la Capilla del Hotel Sofitel Santa Clara, el Palacio de la Proclamación y la Capilla del Hotel Charleston Santa Teresa. Estos conciertos, protagonizados por solistas y pequeños ensambles, permiten una escucha cercana y detallada, resaltando la expresividad individual de cada instrumento y la intimidad del formato камерístico.


El Festival también abre espacio para nuevas audiencias al integrar propuestas que conectan la música clásica con lenguajes contemporáneos. En este contexto, la presencia de artistas que transitan entre el pop, el jazz y lo sinfónico amplía el espectro del público y refuerza la idea de que la música académica puede dialogar con estéticas actuales sin perder profundidad ni rigor artístico.


Más allá de los conciertos, el Cartagena Festival de Música se consolida como una plataforma de pensamiento y formación. Conferencias, charlas y encuentros con artistas permiten contextualizar los repertorios, reflexionar sobre los procesos creativos y acercar al público a los conceptos que atraviesan cada obra. Esta dimensión pedagógica fortalece el vínculo entre el espectador y la experiencia musical.


La celebración de los 20 años del Festival también se extiende al campo de las artes plásticas. Una exposición conmemorativa reúne las imágenes oficiales de todas las ediciones, creadas por destacados artistas colombianos, evidenciando el diálogo constante entre música y artes visuales. Esta muestra confirma que el Festival es un proyecto cultural integral, donde distintas disciplinas se encuentran y se enriquecen mutuamente.


Durante estas dos décadas, el Festival ha construido una relación profunda con la ciudad y sus habitantes. Cartagena no solo acoge los conciertos, sino que se transforma junto a ellos, integrando su historia, su paisaje y su identidad caribeña a la experiencia artística. El Festival se convierte así en una celebración del patrimonio vivo, donde la música dialoga con la memoria urbana y el entorno social.


El impacto del Cartagena Festival de Música trasciende lo cultural y se proyecta en el ámbito económico y turístico. La llegada de visitantes nacionales e internacionales dinamiza sectores como el turismo, la hotelería y los servicios culturales, posicionando a Cartagena como un destino de referencia para el turismo cultural de alto nivel en la región.


La edición aniversario reafirma el compromiso del Festival con la excelencia artística, la diversidad de repertorios y la accesibilidad. Conciertos de entrada libre, programación para distintos públicos y una curaduría cuidadosa reflejan una visión incluyente, donde la música se entiende como un bien cultural que debe ser compartido y vivido colectivamente.


A veinte años de su creación, el Cartagena Festival de Música no solo celebra su historia, sino que proyecta su futuro. Con una programación sólida, una identidad curatorial clara y una profunda conexión con la ciudad, el Festival continúa consolidándose como un espacio donde el alma y el cuerpo se encuentran a través de la música, reafirmando su lugar como uno de los grandes encuentros culturales del continente.

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