Distrito aclara información sobre panleucopenia felina y descarta riesgo para humanos

 

El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal informó que la enfermedad conocida de manera errónea como el “Covid de los gatos” corresponde a la panleucopenia felina, un virus que afecta exclusivamente a los gatos domésticos. La entidad aclaró que, aunque a nivel internacional se han reportado aumentos inusuales de casos, en Bogotá no se ha evidenciado un incremento significativo.

La panleucopenia felina, también llamada parvovirus felino, es una enfermedad viral altamente infecciosa que ataca el sistema inmunológico, digestivo y la médula ósea de los gatos. Las autoridades señalaron que, pese a su impacto en la salud de los animales, existe una vacuna que permite prevenir y controlar esta afección dentro de los esquemas de vacunación recomendados.

La vacuna triple felina protege contra la rinotraqueitis infecciosa, el calicivirus y la panleucopenia. Se aplica entre las ocho y doce semanas de edad, con un refuerzo entre tres y cuatro semanas después, y posteriormente requiere refuerzos anuales. Mantener este esquema actualizado es una de las principales medidas para reducir el riesgo de contagio.

Entre los síntomas asociados a esta enfermedad se encuentran diarrea, vómito, decaimiento y disminución de las defensas del organismo. El instituto enfatizó que la enfermedad no se transmite a perros ni a humanos, por lo que no representa un riesgo para la salud de las personas ni de otras especies domésticas.

El virus puede adherirse a superficies y ser transportado de forma inadvertida, lo que facilita su llegada al hogar y su transmisión entre gatos. Por esta capacidad de propagación indirecta, algunas personas la comparan con el Covid-19, aunque se trata de enfermedades distintas y que afectan especies diferentes.

Las autoridades recomendaron llevar al gato al veterinario ante cualquier síntoma y seguir estrictamente las indicaciones profesionales en caso de diagnóstico. También se sugiere aislar a los animales enfermos durante el periodo de recuperación indicado para evitar la transmisión a otros felinos.

Otra medida clave es la desinfección adecuada de espacios, objetos y superficies que hayan estado en contacto con secreciones, orina, saliva o vómito del animal. Juguetes u otros elementos pueden conservar el virus por periodos prolongados, por lo que se requiere limpieza rigurosa.

Finalmente, el instituto hizo un llamado a no estigmatizar ni abandonar a los gatos, y a informarse únicamente por fuentes oficiales. La tenencia responsable, la vacunación y la consulta veterinaria oportuna son las principales herramientas para proteger la salud de los animales de compañía y prevenir la propagación de esta enfermedad.

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