En una operación ofensiva desarrollada en la vereda Mata Arriba, del municipio de Remedios, las autoridades desmantelaron un depósito ilegal de armas y explosivos perteneciente al Clan del Golfo. La acción fue ejecutada por tropas del Ejército Nacional en coordinación con la Policía Nacional, como parte de una ofensiva sostenida contra estructuras criminales en el nordeste antioqueño.
El operativo se concentró en zonas estratégicas afectadas por la criminalidad, donde la inteligencia militar y policial permitió ubicar el depósito clandestino. Con su desmantelamiento, las autoridades evitaron que armas y explosivos llegaran a manos de organizaciones ilegales, reduciendo riesgos para la población civil y reafirmando el control institucional en el territorio.
En el lugar fue hallado un arsenal de alto poder que incluía armas largas y cortas, más de 8.500 cartuchos de diferentes calibres, explosivos, detonadores, granadas, radios, repetidores y diverso material logístico. Este conjunto de elementos fortalecía la capacidad operativa y de comunicación de la estructura criminal.
Según informaron las autoridades, el golpe impacta de manera directa la capacidad armada, logística y de mando del Clan del Golfo. Al quedar sin munición, explosivos y sistemas de comunicación, la organización ve seriamente limitada su posibilidad de ejecutar ataques, extorsionar y ejercer control territorial en la región.
El resultado operativo tiene efectos inmediatos en la seguridad del nordeste antioqueño, al disminuir el potencial de acciones violentas y el riesgo para comunidades rurales. Asimismo, debilita las economías ilegales asociadas al sostenimiento de estas estructuras y fortalece la presencia del Estado en áreas históricamente afectadas por el conflicto criminal.
Desde el sector defensa se destacó la coordinación interinstitucional como factor clave del éxito. La articulación entre Ejército y Policía permitió una intervención precisa, con control del área y aseguramiento del material incautado, en cumplimiento de los protocolos legales y operativos vigentes.
Las autoridades reiteraron que la ofensiva continuará con el objetivo de desmantelar redes criminales, afectar sus finanzas y neutralizar su capacidad de intimidación. Estas acciones hacen parte de una estrategia integral de seguridad orientada a proteger la vida, la tranquilidad ciudadana y el desarrollo regional.
Finalmente, se hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar hechos delictivos y aportar información que permita anticipar riesgos. La colaboración responsable fortalece la acción institucional y envía un mensaje claro: en Antioquia y en el país, el crimen organizado enfrenta una respuesta firme y sostenida del Estado.
