La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, envió un mensaje dirigido a la comunidad internacional y a los Estados Unidos, en el que plantea la necesidad de abrir un principio de diálogo orientado a la paz y a un nuevo escenario político. En su declaración, Rodríguez reafirma la vocación pacífica de Venezuela y su aspiración de convivir sin amenazas externas. El mensaje se presenta como un llamado al respeto y la cooperación internacional. La funcionaria subraya que la paz global comienza con la paz interna de cada nación. El tono del pronunciamiento es político y diplomático. La apertura al diálogo marca el eje central.
En el mensaje, Rodríguez señala como prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado entre Venezuela y los Estados Unidos. Este acercamiento, indica, debe basarse en la igualdad soberana de los Estados y en el principio de no injerencia. Tales fundamentos, afirma, orientan la diplomacia venezolana con los países de la región y del mundo. La presidenta encargada plantea que solo desde el respeto mutuo es posible construir estabilidad. El mensaje busca desescalar tensiones históricas. La cooperación aparece como alternativa al conflicto. El enfoque es regional y global.
La declaración incluye una invitación expresa al Gobierno estadounidense para trabajar en una agenda conjunta de cooperación. Según el texto, esta agenda debería estar orientada al desarrollo compartido y enmarcada en la legalidad internacional. Rodríguez sostiene que este camino permitiría fortalecer una convivencia duradera entre ambas naciones. El mensaje apuesta por reemplazar la confrontación por mecanismos diplomáticos. El diálogo es presentado como herramienta política central. La cooperación es vista como base de confianza. La propuesta apunta a un nuevo escenario bilateral.
En un apartado directo, el mensaje se dirige al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con un llamado explícito a privilegiar el diálogo sobre la guerra. Rodríguez afirma que los pueblos y la región merecen paz y entendimiento, no confrontación. El pronunciamiento advierte sobre los efectos de la tensión en la estabilidad regional. La paz es planteada como una responsabilidad compartida. El mensaje busca interpelar al liderazgo estadounidense. El tono es firme pero conciliador. La región es incluida como actor afectado.
Rodríguez subraya que este llamado a la paz ha sido una posición sostenida por el ex dictador y detenido por las autoridades estadunidenses Nicolás Maduro. Según el mensaje, se trata de una visión que hoy representa a toda Venezuela. La declaración insiste en que el diálogo ha sido el predicamento constante del liderazgo del régimen venezolano. La paz es presentada como política de Estado. El texto busca mostrar coherencia en el discurso oficial. La continuidad del mensaje es destacada. La unidad nacional es evocada.
El pronunciamiento también incorpora una reflexión sobre el futuro del país. Rodríguez expresa su aspiración de construir una Venezuela fuerte, soberana y próspera. El mensaje habla de un país donde los venezolanos puedan reencontrarse desde el respeto y la convivencia. La posibilidad de una transición pacífica se sugiere de manera implícita. El desarrollo nacional aparece como objetivo común. La estabilidad política es vinculada al bienestar social. El futuro es descrito como una meta colectiva.
En ese contexto, la presidenta encargada reafirma que Venezuela tiene derecho a la paz, al desarrollo y a decidir su destino sin presiones externas. El mensaje resalta la soberanía como principio irrenunciable del derecho internacional. También se subraya el derecho del pueblo venezolano a definir su propio futuro. La autodeterminación es presentada como base del diálogo propuesto. El texto busca legitimar una salida política pacífica. La legalidad internacional es invocada como marco. La firmeza del planteamiento es clara.
Finalmente, el mensaje de Delcy Rodríguez se consolida como un llamado al mundo a respaldar el diálogo y la cooperación. La declaración deja abierta la puerta a un nuevo escenario político basado en la paz y el respeto mutuo. Venezuela manifiesta su disposición a avanzar por la vía diplomática. El texto cierra reafirmando la voluntad de entendimiento del país. La posibilidad de una transición pacífica queda planteada. El mensaje busca generar eco internacional. La posición oficial queda claramente establecida.
