Durante décadas, el relato del mundo ha tenido un centro casi inamovible. Las ideas, los diagnósticos y las interpretaciones globales han sido narradas mayoritariamente desde Europa y Estados Unidos, mientras el resto del planeta aparecía como escenario, problema o periferia. El Hay Festival Colombia 2026 decide romper esa lógica y convertir al sur global en protagonista del debate cultural e intelectual.
La apuesta no es simbólica ni decorativa. Las conversaciones Sur a Norte plantean una pregunta de fondo: ¿qué pasa cuando las historias, los conflictos y las soluciones se piensan desde territorios históricamente marginados del poder narrativo? América Latina, África, Asia y Medio Oriente dejan de ser objeto de análisis para convertirse en voces que interpretan el mundo desde sus propias experiencias.
Este giro tiene una carga profundamente política. Cuestionar quién habla implica cuestionar quién tiene legitimidad para definir conceptos como democracia, desarrollo, progreso, libertad o derechos humanos. El Hay Festival asume que el conocimiento también es un campo de disputa y que las narrativas dominantes no son neutrales, sino construcciones atravesadas por poder, historia y desigualdad.
Colombia, como sede de este debate, no es un simple anfitrión. Es un país del sur global que conoce de primera mano las consecuencias de haber sido contado, interpretado y simplificado por miradas externas. Que estas conversaciones ocurran aquí refuerza la idea de que el pensamiento crítico no pertenece a un solo hemisferio y que la experiencia del sur tiene mucho que decir sobre el presente global.
Las temáticas que atraviesan estas conversaciones —conflictos armados, migraciones, colonialismo, identidad, religión, desigualdad y resistencia cultural— se abordan desde perspectivas que incomodan al canon tradicional. No se trata de ofrecer versiones alternativas amables, sino de disputar sentidos y desmontar certezas que han sido aceptadas como universales.
En este contexto, la literatura, el ensayo y el periodismo se convierten en herramientas de contranarrativa. Contar desde el sur no es solo cambiar el punto geográfico de enunciación, sino alterar el lenguaje, los énfasis y las preguntas. Es reconocer que hay memorias, dolores y saberes que no encajan en los marcos hegemónicos, pero que son esenciales para entender el mundo contemporáneo.
El Hay Festival 2026 entiende que la crisis global no es solo política o económica, sino también narrativa. Los grandes conflictos actuales están atravesados por relatos que justifican exclusiones, guerras y jerarquías. Enfrentarlos requiere escuchar otras voces, incluso —y sobre todo— cuando resultan incómodas para el pensamiento dominante.
Al poner al sur global en el centro de su programación, el Hay Festival no busca equilibrar cuotas ni cumplir con una agenda de diversidad superficial. Propone algo más radical: aceptar que el mundo ya no puede explicarse desde un solo lugar y que repensarlo exige cambiar, de una vez por todas, el punto desde el cual se mira.
