Colombia inicia 2026 con un mensaje claro para el sector turístico: la actividad se mantiene con normalidad en los destinos habilitados del país y continúa siendo un pilar estratégico para el desarrollo económico y social de los territorios. El turismo sigue dinamizando economías locales, generando empleo y fortaleciendo la oferta cultural, natural y comunitaria en distintas regiones.
Desde el Colombia, las autoridades reiteran que los servicios turísticos operan de manera regular, con conectividad activa, oferta disponible y acompañamiento institucional permanente. Hoteles, operadores, aeropuertos y prestadores de servicios continúan funcionando sin alteraciones, respaldados por un trabajo coordinado entre el nivel nacional y las entidades territoriales.
Frente a la dinámica propia de las zonas de frontera, el país cuenta con presencia institucional constante, articulación entre autoridades civiles y de seguridad, y medidas preventivas que permiten garantizar la estabilidad y el desarrollo normal de la actividad turística. Estas acciones buscan proteger tanto a visitantes como a comunidades receptoras.
En paralelo, se ha venido consolidando una política de turismo responsable y sostenible con enfoque territorial, que prioriza la información clara para los viajeros, la formalidad en la prestación de los servicios y el fortalecimiento de capacidades locales. El objetivo es que el crecimiento del sector se traduzca en beneficios reales para las regiones.
Colombia continúa recibiendo viajeros nacionales e internacionales atraídos por su diversidad. Eventos culturales, rutas patrimoniales, turismo de naturaleza, experiencias comunitarias y gastronomía regional siguen posicionando al país como un destino activo y competitivo en América Latina.
Para los actores del sector, la estabilidad en la operación turística también es una señal de confianza para la inversión y la planificación de nuevos proyectos. La articulación público-privada ha sido clave para sostener la oferta y responder de manera oportuna a los retos del entorno.
Las autoridades insisten en la importancia de que los viajeros se informen por canales oficiales, planifiquen sus recorridos de forma responsable y utilicen prestadores formales, como parte de una experiencia segura y sostenible en cada destino.
El mensaje es contundente: Colombia sigue abierta al turismo, con territorios que reciben, cuidan y comparten su riqueza cultural y natural. El sector avanza como motor de desarrollo regional y como una apuesta estratégica para el bienestar de las comunidades en 2026.
