Colombia fue elegida para presidir el Comité Intergubernamental de la UNESCO para Fomentar el Retorno de Bienes Culturales a sus Países de Origen o su Restitución en caso de Apropiación Ilícita (ICPRCP), una instancia decisoria de alto nivel en la defensa, protección y recuperación del patrimonio cultural en el mundo. La designación marca un nuevo hito para el país en el escenario multilateral.
La elección se realizó durante la Primera Sesión Extraordinaria del ICPRCP, en un contexto global en el que la restitución de bienes culturales ha cobrado renovada relevancia. Desde este espacio, se promueven mecanismos de cooperación, diálogo y negociación entre Estados para resolver controversias relacionadas con la apropiación ilícita de bienes patrimoniales.
Con esta presidencia, Colombia refuerza su perfil como un actor con liderazgo e incidencia en las discusiones internacionales sobre la protección del patrimonio cultural. El país asume un rol activo en la construcción de consensos frente a desafíos históricos asociados al tráfico ilícito, la expoliación y la restitución de piezas que forman parte de la memoria e identidad de los pueblos.
La designación es resultado del trabajo sostenido adelantado por la Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo el liderazgo de la canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, en coordinación con la embajadora y delegada permanente de Colombia ante la UNESCO, Laura Guillem. Esta gestión ha estado orientada a posicionar al país en los espacios multilaterales de cultura, ciencia y educación.
Desde la Presidencia del Comité, Colombia impulsará soluciones concertadas y fortalecerá la cooperación internacional, promoviendo prácticas que prioricen el respeto por la legalidad, la memoria histórica y los derechos culturales de las naciones afectadas por la apropiación indebida de su patrimonio.
El liderazgo colombiano en el ICPRCP también abre una oportunidad para visibilizar experiencias regionales y latinoamericanas en materia de restitución, así como para aportar una mirada que combine rigor jurídico, diplomacia cultural y sensibilidad histórica.
Con este nuevo rol, Colombia reafirma su compromiso con la protección del patrimonio cultural global y con la promoción de un diálogo internacional basado en el respeto, la justicia y el reconocimiento del valor simbólico y social de los bienes culturales para las comunidades de origen.
