Cinco tendencias que marcarán el camino de la inteligencia artificial en las empresas durante 2026

 

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad cotidiana dentro de las organizaciones. Hoy, cerca del 78 % de las empresas en el mundo ya utiliza estas tecnologías en al menos una función de su negocio, mientras que el 79 % emplea IA generativa para tareas internas, de acuerdo con estudios recientes de The Global Statistics.

Sin embargo, detrás de estas cifras de adopción se esconde un desafío clave: los resultados no siempre están alineados con las expectativas ni con la inversión realizada. Un informe de Boston Consulting Group revela que solo el 5 % de las compañías afirma haber obtenido beneficios significativos de las herramientas de IA que ha implementado, lo que ha llevado a un replanteamiento profundo de las estrategias tecnológicas.

Este escenario marca un punto de inflexión. En 2026, las empresas no solo seguirán invirtiendo en inteligencia artificial, sino que lo harán con un enfoque más pragmático, buscando retornos claros, soluciones alineadas con sus verticales de negocio y un mayor control sobre la privacidad y el uso de los datos.

Una de las principales tendencias será la adopción de plataformas unificadas. Las organizaciones han comprendido que la IA no puede desplegar todo su potencial sobre datos fragmentados o sistemas aislados. La unificación de información proveniente de correos, chats, video, audio y sistemas centrales dejará de ser un asunto exclusivo del área de tecnología para convertirse en una prioridad de gobierno corporativo.

En paralelo, se consolidará la evolución hacia arquitecturas de IA modulares. En lugar de depender de grandes modelos genéricos, las compañías apostarán por componentes especializados, diseñados para tareas específicas y procesos concretos. Este enfoque permitirá mayor control, mejor desempeño y una implementación más ágil.

Otra tendencia clave será el crecimiento de modelos de IA a la medida. Las empresas entrenarán modelos específicos por industria, capaces de responder consultas complejas con mayor precisión y convertirse en una ventaja competitiva. Muchas de estas soluciones operarán en infraestructuras propias o nubes privadas, priorizando la seguridad, el cumplimiento normativo y la personalización.

La sostenibilidad también ocupará un lugar central en la agenda empresarial. El aumento en el consumo energético de los centros de datos ha puesto en evidencia la necesidad de modelos más eficientes. En 2026, se priorizarán soluciones más pequeñas y especializadas, capaces de ofrecer resultados similares a los grandes modelos, pero con un impacto ambiental considerablemente menor.

Finalmente, el mercado avanzará hacia agentes de IA más inteligentes y autónomos. Estos asistentes aprenderán de manera continua, con mínima intervención humana y bucles de retroalimentación integrados. Aunque su valor crecerá con el tiempo, la experiencia humana seguirá siendo esencial para garantizar criterio, ética y visión estratégica.

En este contexto, la inteligencia artificial será evaluada cada vez más por su capacidad de generar resultados concretos, operar de forma responsable y fortalecer la toma de decisiones empresariales. El verdadero desafío para las organizaciones no será adoptar IA, sino gobernarla con disciplina, propósito y una visión clara de negocio.

Columna de. Ramprakash Ramamoorthy, Director de Investigación en IA en Zoho

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