La Cancillería colombiana destacó la proyección internacional del café nacional tras la participación de productores en la Feria Internacional Hotelex, realizada en diciembre de 2025 en Guangzhou, China. El reconocimiento se dio durante un encuentro celebrado en el Palacio de San Carlos, en Bogotá, donde la canciller Rosa Yolanda Villavicencio se reunió con caficultores que hicieron parte de la Ruta del Café. El espacio permitió resaltar el impacto comercial y simbólico de la presencia colombiana en uno de los principales escenarios del sector gastronómico y hotelero en Asia.
La reunión tuvo como propósito reconocer el papel estratégico de los productores en la promoción del café colombiano en mercados internacionales. Desde la Cancillería se valoró la participación en Hotelex como una oportunidad clave para ampliar relaciones comerciales y fortalecer la visibilidad del producto en un mercado altamente competitivo. La feria, considerada una de las más importantes del sector en Asia, permitió establecer contactos con compradores, distribuidores y actores del sector hotelero, interesados en cafés de origen y productos con alto valor agregado.
Durante el encuentro, se destacó que la presencia de los caficultores en China contribuyó a posicionar el café colombiano como un producto de calidad, con identidad y diversidad regional. La Cancillería subrayó que este tipo de escenarios internacionales permiten mostrar no solo el producto final, sino también las historias, procesos y saberes que hay detrás de cada taza. En ese sentido, se resaltó el valor del trabajo de pequeños y medianos productores, quienes representan una parte fundamental de la cadena cafetera nacional.
La participación en Hotelex hizo parte de la Ruta del Café, una iniciativa orientada a fortalecer la internacionalización del sector cafetero colombiano. A través de esta estrategia, los productores acceden a espacios de promoción comercial, encuentros de negocios y vitrinas internacionales que facilitan la apertura de nuevos mercados. La Cancillería señaló que este acompañamiento busca reducir barreras de acceso y generar condiciones para que los caficultores puedan competir en igualdad de condiciones en escenarios globales.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se reiteró que el café es una herramienta clave de la diplomacia económica y cultural del país. La llamada diplomacia del café permite conectar el esfuerzo de los productores rurales con consumidores internacionales, fortaleciendo la imagen de Colombia en el exterior. Este enfoque integra promoción comercial, identidad cultural y desarrollo rural, posicionando al café como un símbolo que trasciende lo económico y proyecta valores asociados al territorio y la sostenibilidad.
El encuentro también sirvió para escuchar a los productores sobre los aprendizajes y retos derivados de su participación en la feria. Los caficultores compartieron experiencias relacionadas con las preferencias del mercado asiático, las exigencias de calidad y las oportunidades para diversificar la oferta. Estos insumos resultan fundamentales para ajustar estrategias de promoción y fortalecer la presencia del café colombiano en China y otros mercados del continente asiático.
La Cancillería reafirmó su compromiso de continuar apoyando procesos de internacionalización que involucren a pequeños y medianos productores. El objetivo es que la política exterior contribuya de manera directa al desarrollo productivo del país, facilitando el acceso a nuevos mercados y fortaleciendo capacidades locales. En el caso del café, este respaldo busca generar impactos sostenibles en las regiones productoras y ampliar las oportunidades de ingreso para las comunidades cafeteras.
Con este reconocimiento, la Cancillería ratificó que la promoción del café colombiano seguirá siendo una prioridad en la agenda internacional. La articulación entre diplomacia, comercio y producción permite consolidar al café como uno de los principales embajadores del país. La experiencia en Hotelex demuestra que la presencia coordinada en ferias internacionales fortalece la competitividad del sector y proyecta a Colombia como un origen confiable, diverso y con alto valor en los mercados globales.
