El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, informó que el producto “Alimento para propósitos médicos especiales en polvo marca NAN Alfamino, presentación de 400 gramos, lote 52660017Y2”, notificado en una alerta internacional por contaminación con la toxina cereulida, no ha sido comercializado ni distribuido en el territorio colombiano. La aclaración busca brindar tranquilidad a la ciudadanía y a los profesionales de la salud, ante la circulación de información relacionada con plataformas internacionales de vigilancia sanitaria y seguridad alimentaria, reforzando la importancia de la verificación oficial antes de generar alertas locales innecesarias.
La notificación internacional se emitió a través de la Red Internacional de Autoridades de Inocuidad de los Alimentos, INFOSAN, y del Sistema de Alertas Rápidas para Alimentos y Piensos de la Unión Europea, RASFF. Estos mecanismos permiten el intercambio oportuno de información entre países cuando se identifican riesgos potenciales para la salud pública. Sin embargo, en este caso específico, las autoridades sanitarias colombianas confirmaron que el producto señalado no ingresó al mercado nacional por los canales legales establecidos, lo que descarta la exposición de consumidores en Colombia a dicho lote contaminado.
Debido a esta verificación, no fue necesario activar un retiro voluntario del mercado, conocido como recall, por parte de Nestlé de Colombia S.A., empresa responsable de la importación del producto. La inexistencia de distribución local evitó la aplicación de medidas adicionales, más allá de la vigilancia y el seguimiento preventivo. Esta decisión se fundamenta en los protocolos sanitarios vigentes, que priorizan acciones proporcionales al nivel de riesgo real para la población, evitando alarmas injustificadas y concentrando esfuerzos en escenarios que sí representan un peligro efectivo para la salud pública.
Adicionalmente, la empresa responsable informó que, hasta la fecha, no se han recibido quejas, denuncias o reportes adversos relacionados con este producto por parte de consumidores, profesionales de la salud o instituciones médicas en Colombia. Esta ausencia de reportes respalda la confirmación de que el lote identificado no circuló en el país. Las autoridades sanitarias mantienen, no obstante, canales de vigilancia activos para detectar cualquier novedad que pudiera surgir y garantizar una respuesta oportuna ante eventuales situaciones de riesgo alimentario.
Pese a lo anterior, el Invima reiteró su llamado preventivo a la ciudadanía para que se abstenga de adquirir o consumir el producto mencionado si llegara a encontrarse por vías de comercialización no autorizadas en el país. En caso de identificar su oferta o de haberlo adquirido, se recomienda suspender de inmediato su consumo y notificar a las autoridades sanitarias competentes. Esta medida busca fortalecer la corresponsabilidad ciudadana en la protección de la salud colectiva y evitar posibles afectaciones derivadas de productos que no cumplen con la normativa nacional.
La toxina cereulida, asociada a ciertos microorganismos, puede representar riesgos para la salud si es ingerida en alimentos contaminados. Por ello, los sistemas de alerta internacionales cumplen un papel clave al advertir tempranamente a los países sobre posibles eventos sanitarios. En Colombia, estas alertas son evaluadas de manera técnica para determinar su aplicabilidad local, considerando factores como importación, distribución y consumo real. Este proceso permite adoptar decisiones informadas y proteger a la población sin generar pánico innecesario.
El Invima recordó que la adquisición de alimentos y productos para propósitos médicos especiales debe realizarse únicamente a través de canales legales y autorizados. Comprar productos por vías informales o no reguladas incrementa el riesgo de exposición a mercancías adulteradas, vencidas o contaminadas. La verificación de registros sanitarios, lotes y fechas de vencimiento es una práctica fundamental para consumidores y profesionales de la salud, especialmente cuando se trata de productos destinados a poblaciones con condiciones médicas específicas y mayor vulnerabilidad.
Finalmente, la autoridad sanitaria invitó a la ciudadanía a consultar de forma permanente la página oficial de alertas sanitarias, donde se publica información actualizada sobre alimentos, bebidas y otros productos bajo vigilancia. También recomendó seguir los canales oficiales en redes sociales para acceder a comunicados verificados. La transparencia informativa y el acceso oportuno a fuentes oficiales son herramientas clave para fortalecer la confianza pública, prevenir desinformación y garantizar que las decisiones de consumo se tomen con base en evidencia y orientación sanitaria confiable.
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Salud
