Acueducto moderniza interceptor San Francisco con tecnología subterránea para saneamiento en Teusaquillo

 


La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá adelanta la modernización del interceptor sanitario San Francisco, una infraestructura clave para el manejo de aguas residuales en la localidad de Teusaquillo. La intervención, que se ejecuta con tecnologías subterráneas, busca mejorar la capacidad hidráulica de una tubería construida hace más de cuatro décadas, reduciendo riesgos de fallas y fortaleciendo el saneamiento ambiental en un sector estratégico de la ciudad.


El interceptor tiene una extensión cercana a tres kilómetros y recoge las aguas residuales generadas por alrededor de 40 mil habitantes, además de usuarios de zonas institucionales, comerciales y hoteleras. Su trazado atraviesa áreas como Ciudad Salitre y sectores cercanos a la embajada de Estados Unidos y al búnker de la Fiscalía General de la Nación, donde se concentran actividades de alta demanda de servicios públicos.


Dentro del Plan Maestro de Alcantarillado, la EAAB identificó la necesidad de renovar varios tramos de esta red sanitaria debido al desgaste estructural y a la exigencia operativa que supone el transporte de grandes caudales de aguas servidas. La actualización de la infraestructura permitirá optimizar el flujo, prevenir obstrucciones y responder con mayor eficiencia a las dinámicas urbanas de crecimiento en esta zona.


Para ejecutar la obra se implementan métodos como pipe jacking, auger boring, sliplining y CIPP, técnicas que permiten instalar o rehabilitar tuberías sin excavaciones abiertas extensas. Gracias a estos sistemas, la nueva conducción atraviesa corredores viales importantes, como la carrera 50, sin necesidad de romper la calzada, lo que reduce afectaciones a la movilidad y a la vida cotidiana de residentes y trabajadores.


Según la gerencia de la EAAB, el interceptor renovado podrá transportar un caudal medio de 600 litros por segundo de aguas residuales. Esto contribuye a disminuir riesgos de inundaciones y a mitigar la generación de olores, factores que inciden directamente en la salud pública y en la calidad ambiental de un sector con alta densidad de viviendas, oficinas y equipamientos institucionales.


Uno de los frentes de trabajo se ubica en inmediaciones del búnker de la Fiscalía, donde, mediante un pozo de lanzamiento, se instala la nueva tubería que cruza por debajo de la carrera 50 cerca de la avenida La Esperanza. Este procedimiento evidencia el enfoque de obra subterránea que prioriza la continuidad de la circulación vehicular y peatonal durante la ejecución del proyecto.


La intervención hace parte del plan de modernización de la infraestructura de servicios públicos de la capital y busca beneficiar tanto a residentes como a personas que trabajan o visitan las instituciones, comercios y hoteles del sector. La renovación del interceptor se integra a una estrategia más amplia de actualización de redes para responder a las exigencias de una ciudad en crecimiento.


Los trabajos comenzaron en agosto de 2024 y registran un avance cercano al 61 por ciento. La finalización está prevista para el segundo semestre de 2026. La EAAB invierte más de 41 mil millones de pesos en el contrato de obra e interventoría, y la ejecución genera cerca de un centenar de empleos directos, vinculados a labores técnicas, operativas y de supervisión.

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