‘Plata o mierda’: ganar o perderlo todo, una reflexión cruda sobre libertad y encierro

 


El 4 de diciembre llegó a las salas de cine de Colombia Plata o mierda, una coproducción entre Argentina y Colombia que propone una mirada íntima, incómoda y profundamente humana sobre la libertad, el arte y la vida tras los muros de una prisión. La película narra la historia de Marcos, quien filma su cotidianidad en la cárcel con un celular de contrabando y envía audios y videos a Toia Bonino, cineasta radicada en Buenos Aires, dando origen a un intercambio clandestino que se convierte en el corazón del relato.


Tras su estreno mundial el pasado 18 de noviembre en el International Documentary Film Festival Amsterdam (IDFA), el festival de documentales más importante del mundo, la película inicia su recorrido por la cartelera colombiana como una propuesta que trasciende el registro carcelario para interrogar los límites sociales, el prejuicio y las múltiples formas de exclusión que atraviesan a nuestras sociedades.


El filme se construye a partir de fragmentos: notas de voz, llamadas telefónicas, imágenes inestables y registros mínimos del encierro. En esa suma de materiales emerge una experiencia cinematográfica singular, donde el celular se transforma en el objeto más valioso de Marcos: una ventana hacia el exterior y, al mismo tiempo, una herramienta de liberación simbólica. Filmar su entorno y dialogar con Toia modifica su percepción del encierro y redefine su lugar como sujeto creador dentro de la película.


La expresión “plata o mierda”, común en Argentina, alude a jugarse el todo por el todo, a asumir riesgos sin red de seguridad. En el documental, esta frase adquiere una densidad social y política más amplia: ¿qué significa elegir “todo o nada” cuando la exclusión ha sido una constante? ¿Cómo se juzgan las decisiones de quienes viven en los márgenes y cargan con el rótulo de culpables o enemigos de la sociedad?


Estas preguntas atraviesan el intercambio creativo entre Toia Bonino y Marcos Joubert, quienes construyen una codirección atípica. Él es protagonista y camarógrafo de su propia historia; ella interpela desde fuera, sin controlar lo que se filma ni cómo se narra. Esta tensión define la estética del documental y cuestiona los roles tradicionales del cine, donde unos suelen ser sujetos y otros, objetos de observación.


Para Bonino, la película nace del deseo de atravesar esos límites sociales sin idealizarlos ni borrarlos, sino para comprenderlos mejor. El resultado es un diario clandestino, íntimo y sensible, cargado de humor, contradicciones y confesiones, que deja al espectador la tarea de reflexionar sobre la libertad y sobre quienes viven privados de ella.


El carácter universal de Plata o mierda también dialoga con realidades colombianas marcadas por la desigualdad y la dificultad de reconocer al otro. Por ello, un grupo de artistas colombianos participó en la realización del documental, fortaleciendo un proceso de intercambio creativo entre ambos países. La película es una coproducción de Saki Cine y es distribuida en Colombia por Danta Cine.


En su estreno nacional, la película tendrá funciones en salas alternas de Manizales, Barranquilla y Valledupar desde el 4 de diciembre. Además, contará con funciones especiales con la presencia de Toia Bonino el 10 de diciembre en el Centro Colombo Americano de Medellín, el 11 de diciembre en Procinal Las Américas de Medellín, el 12 de diciembre en la Cinemateca de Bogotá y el 13 de diciembre en el Museo La Tertulia de Cali. También están programadas proyecciones en Sogamoso, Yopal, San Gil y Tunja.


Así, Plata o mierda se suma a la cartelera como una alternativa cinematográfica que incomoda, interpela y abre preguntas urgentes sobre libertad, creación y las fronteras visibles e invisibles que atraviesan nuestras sociedades.

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