Las reuniones navideñas suelen estar marcadas por abrazos, música y reencuentros, pero también por frases que, aunque se dicen con aparente cariño, pueden afectar profundamente la autoestima. Comentarios sobre el cuerpo, la edad, las relaciones o la maternidad hacen parte de una dinámica normalizada en muchos hogares y dejan huellas emocionales que perduran más allá de la celebración.
A partir de esta realidad, O Boticário presentó en Colombia su campaña de Navidad “Las palabras dejan huellas, que sean solo de amor”, una iniciativa que busca abrir conversaciones incómodas pero necesarias sobre el impacto que tienen las palabras dentro de la familia, especialmente durante fechas cargadas de simbolismo emocional.
Como eje central de la campaña, la marca desarrolló la experiencia inmersiva “La Mesa más Incómoda”, un stunt en el que actores recrearon, en tiempo real, comentarios familiares comunes durante una cena navideña. La activación, realizada en Bogotá, permitió a los asistentes ponerse en el lugar de quienes reciben estas frases y reflexionar sobre su efecto en la autoestima y los vínculos cercanos.
La propuesta no buscó señalar ni juzgar, sino generar empatía. A través de una escena cotidiana, la experiencia recordó que una sola palabra puede marcar a otra persona y que, en Navidad, también es posible elegir conscientemente un lenguaje más respetuoso y amoroso dentro del hogar.
La campaña se inspira en una encuesta realizada por la marca en Brasil, que reveló que el 86 % de las personas ha recibido comentarios ofensivos o comparaciones dentro de su propia familia. El estudio también evidenció que la mitad de estas situaciones están relacionadas con la apariencia física y que solo el 17 % habla abiertamente de estas incomodidades, pese a desear relaciones más empáticas.
Estos hallazgos reflejan una realidad común en América Latina, donde los comentarios sobre el cuerpo, la edad o los proyectos de vida suelen presentarse como muestras de interés, pero terminan afectando el bienestar emocional. Diversos estudios en la región coinciden en que estas expresiones influyen de manera directa en la autoestima, especialmente de niñas, adolescentes y mujeres adultas.
“En O Boticário creemos que abrir estas conversaciones hace parte de nuestro ADN como marca. Cada comentario tiene el poder de acercarnos o alejarnos, de sanar o herir. Queremos recordar que las palabras dejan huellas y que, en Navidad, esas huellas deberían ser solo de amor”, afirmó María Paula Alonso, gerente de Amor Propio de la compañía en Colombia.
Con “La Mesa más Incómoda”, O Boticário consolida una estrategia que combina experiencia, contenido y conversación social para transformar la manera en que se habla en los espacios más íntimos. En una temporada donde los regalos abundan, la marca invita a priorizar aquello que también deja marca: palabras capaces de cuidar, unir y fortalecer los vínculos familiares.
