La Navidad no solo se vive en las vitrinas o en los centros comerciales: también se conversa intensamente en redes sociales. Un análisis de social listening realizado por Buzzmonitor revela cómo las emociones, deseos y expectativas de los colombianos influyen directamente en las decisiones de compra durante la temporada decembrina. El estudio analizó 52.853 publicaciones en Instagram y X entre el 1 de noviembre y el 10 de diciembre de 2025, ofreciendo una radiografía precisa del consumo navideño.
Los resultados muestran que la ropa y la decoración encabezan la lista de deseos. Vestidos festivos, atuendos temáticos y prendas para compartir en familia concentran gran parte de la conversación digital, seguidos por elementos decorativos que buscan transformar el hogar en un espacio cálido y estético. Esta tendencia refleja una Navidad asociada al bienestar emocional y a la creación de ambientes memorables, más allá del valor material del regalo.
El análisis también evidencia que comprar en Navidad es una experiencia profundamente emocional. Las conversaciones no se limitan a comparar precios, sino que expresan ilusión, ansiedad, expectativa y nostalgia. Regalos personalizados, anchetas y productos tecnológicos aparecen como opciones recurrentes, impulsadas por el deseo de ofrecer algo significativo y duradero que acompañe a las personas más allá de las fiestas.
En el comercio electrónico, varias plataformas concentran el protagonismo. Shein lidera las menciones gracias a sus ofertas en moda, aunque acompañadas de inquietudes sobre tiempos de entrega e impuestos. Amazon se mantiene como referente para regalos variados y tecnología, mientras Mercado Libre y Temu generan conversación tanto por precios atractivos como por dudas relacionadas con envíos y métodos de pago.
Algunas marcas trascienden la lógica comercial y se posicionan desde lo emocional. Coca-Cola, por ejemplo, aparece asociada a eventos comunitarios, caravanas navideñas y celebraciones colectivas que refuerzan la idea de unión. Este tipo de presencia demuestra que, en Navidad, el vínculo emocional puede ser tan relevante como el producto mismo en la construcción de marca.
En el segmento tecnológico, Apple y Samsung se consolidan como opciones aspiracionales. Smartphones, tablets y wearables son percibidos como regalos de alto valor simbólico y funcional, especialmente para quienes buscan combinar utilidad, estatus y experiencia. La tecnología mantiene su atractivo como obsequio duradero y significativo dentro del imaginario navideño.
El panorama emocional detectado por el estudio es mayoritariamente positivo. Más del 61% de las menciones expresan sentimientos optimistas, alimentados por la creatividad en decoraciones, las promociones de temporada y los eventos que fortalecen el sentido de comunidad. Las emociones negativas, aunque presentes, se concentran en fricciones logísticas y expectativas no cumplidas.
Más allá de medir volúmenes, el social listening permite entender cómo sienten y deciden los consumidores. Para marcas y comercios, esta información se traduce en oportunidades concretas: mejorar la transparencia, fortalecer la experiencia de compra y diseñar ofertas alineadas con lo que realmente conecta emocionalmente en Navidad. En un mercado saturado de estímulos, escuchar se convierte en una ventaja estratégica.
