La firma europea CyberTrap anunció su llegada estratégica a Colombia en un momento marcado por el crecimiento acelerado de los ciberataques dirigidos a cadenas de suministro, nubes públicas y activos considerados críticos. La compañía introduce en el país una plataforma de ciberdefensa basada en inteligencia artificial y deception, diseñada para responder a amenazas cada vez más automatizadas y difíciles de detectar en los entornos tradicionales de seguridad.
La entrada de CyberTrap se da en un contexto regional complejo, donde el impacto económico del cibercrimen ya supera los 15.000 millones de dólares anuales en América Latina, según estimaciones de organismos multilaterales. Sectores como banca, energía, defensa, telecomunicaciones y retail han reportado un aumento sostenido de incidentes vinculados a proveedores, integradores y desarrolladores de software, lo que ha puesto a la cadena de suministro en el centro del riesgo digital.
En Colombia, una brecha de seguridad puede costar en promedio 3,69 millones de dólares y, en casos asociados a infraestructura crítica o defensa, superar los 11 millones. A esto se suma que cerca del 60 por ciento de los ataques exitosos se originan en terceros y que la adopción de IA ofensiva ha incrementado de forma drástica la velocidad y sofisticación de los ataques, desbordando los esquemas de detección tradicionales.
La plataforma CyberTrap Engage propone un enfoque de defensa activa que busca identificar y contener a los atacantes dentro de la red antes de que alcancen sistemas productivos. Mediante el uso de inteligencia artificial y técnicas de engaño, la solución permite reducir los tiempos de detección y respuesta de semanas a horas, fortaleciendo la resiliencia operativa tanto de organizaciones públicas como privadas.
El sistema combina gemelos digitales impulsados por IA, que permiten analizar el comportamiento de los atacantes sin exponer activos reales, con una red global de señuelos que anticipa tácticas y herramientas utilizadas por los adversarios. Esta arquitectura no solo mejora la visibilidad del ataque, sino que reduce de manera significativa los falsos positivos y se integra con las principales plataformas de seguridad utilizadas en centros de operaciones.
Desde la perspectiva de la compañía, el principal riesgo no se encuentra únicamente en el ataque final, sino en el recorrido que hace el adversario a través de proveedores, servicios en la nube y entornos intermedios. Controlar ese trayecto, afirman, cambia por completo la ecuación del riesgo y permite cortar la intrusión antes de que se convierta en una crisis operativa o reputacional.
El aterrizaje de CyberTrap coincide con un crecimiento sostenido de la inversión en ciberseguridad en Colombia, que superó los 450 millones de dólares en 2024 y mantiene una tendencia ascendente impulsada por la digitalización y las nuevas exigencias regulatorias. Sin embargo, ese mismo dinamismo ha ampliado la superficie de ataque y ha evidenciado la necesidad de modelos de protección más proactivos y adaptativos.
De cara a este escenario, la compañía plantea que Colombia tiene la oportunidad de consolidar un modelo de ciberdefensa moderno basado en anticipación, resiliencia y soberanía tecnológica. Un enfoque que prioriza la inteligencia global de amenazas, el uso controlado de IA defensiva y la trazabilidad de la información como elementos clave para proteger activos estratégicos y garantizar la continuidad de los servicios críticos.
