Colombia integra la economía popular al régimen de zonas francas y redefine su política industrial

 


Colombia dio un paso decisivo en su política industrial con la expedición del Decreto 1317 de 2025, una norma que integra de manera estructural a la economía popular dentro del régimen de zonas francas y redefine la forma en que el país produce, se organiza y agrega valor. La iniciativa, impulsada por el presidente Gustavo Petro, introduce dos transformaciones que buscan ampliar la base productiva y fortalecer el desarrollo territorial.


La primera transformación es la creación de las Zonas Francas Permanentes Especiales de Economía Popular, una figura inédita que permitirá que unidades productivas de pequeña escala accedan, por primera vez, a beneficios tributarios, logísticos y productivos propios del régimen franco. Esta medida abre la puerta a procesos reales de formalización, crecimiento y diversificación, cerrando brechas históricas en el acceso a la política industrial.


La segunda transformación se da dentro de las zonas francas del régimen general, donde operan usuarios industriales y comerciales. A partir del decreto, estas zonas deberán vincular unidades productivas de la economía popular como proveedoras de bienes y servicios, promoviendo encadenamientos productivos que fortalezcan la industria instalada y amplíen el impacto del régimen hacia la base económica de los territorios.


Con este nuevo enfoque, la economía popular no solo cuenta con una figura diseñada específicamente para su realidad productiva, sino que también se integra de manera directa a la dinámica de las zonas francas ya existentes. Esto permite conectar capacidades locales con cadenas de valor más amplias, mejorar estándares de calidad y ampliar oportunidades comerciales.


“Adoptamos una decisión fundamental: integrar la economía popular al régimen franco mediante nuevas zonas diseñadas para sus unidades productivas y garantizar su participación en las zonas francas del régimen general. Esto abre caminos reales de formalización, crecimiento y competitividad para quienes sostienen la vida económica de nuestros territorios”, afirmó la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales.


El decreto permitirá que estas unidades productivas accedan a servicios especializados, plataformas logísticas y procesos de transformación productiva, lo que incrementa su capacidad para producir y agregar valor. Además, la formalización progresiva facilitará mejores condiciones de acceso a crédito y financiamiento, impulsando inversiones, modernización y expansión empresarial.


Desde el sector confecciones, uno de los pilares de la economía popular, el avance fue destacado como estratégico. “Con la expedición de este decreto, Colombia da un paso firme hacia la inclusión productiva y la reindustrialización territorial. Este instrumento no solo fortalece el régimen de zonas francas, sino que las convierte en plataformas de integración para miles de unidades económicas de baja escala”, señaló Cámara Colombiana de la Confección, en voz de su presidente Guillermo Elías Criado.


Más allá de una reforma normativa, el Decreto 1317 redefine la manera en que el Estado concibe la reindustrialización y el desarrollo territorial, al reconocer el potencial productivo que nace en las comunidades y articularlo con un régimen orientado a la competitividad, la innovación y la generación de valor.


De manera complementaria, la ministra Morales anunció la implementación de programas de asistencia técnica y formación, en articulación con entidades nacionales, para fortalecer capacidades productivas, organizativas y comerciales. “El acompañamiento institucional facilitará el acceso a mercados, financiamiento y desarrollo empresarial. Estamos construyendo una política de largo plazo para que este sector produzca, transforme, agregue valor y compita dentro y fuera del país”, concluyó.

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