La industria global de las atracciones entra en 2026 en una etapa de transformación profunda, donde la innovación ya no se mide únicamente por la magnitud de la infraestructura o la cantidad de visitantes, sino por la capacidad de crear experiencias memorables y emocionalmente significativas. Así lo señala la IAAPA, que identifica un cambio claro: las personas vuelven a ser el centro de las historias, las aventuras y el entretenimiento.
Uno de los ejes clave para el próximo año es la transformación del talento humano en parques temáticos. El desarrollo de habilidades especializadas y la convivencia de distintas generaciones están redefiniendo la manera en que los parques reclutan, capacitan y cuidan a su personal. La industria reconoce que la magia comienza detrás de escena y que una fuerza laboral motivada, identificada con la marca y con sentido de pertenencia, es esencial para ofrecer experiencias auténticas y de alta calidad a los visitantes.
Otra tendencia determinante es el compromiso real con la sostenibilidad. De acuerdo con IAAPA, el 71 % de sus miembros considera este tema como una prioridad estratégica. La sostenibilidad dejó de ser un discurso aspiracional para convertirse en una responsabilidad inmediata que se refleja en el uso eficiente de la energía, la reducción de residuos, la adopción de materiales responsables y la generación de impacto social positivo, alineado con valores corporativos, gobernanza y transparencia.
El cambio climático también está influyendo de manera directa en el diseño y la operación de las atracciones. Fenómenos como olas de calor, lluvias intensas o eventos extremos impulsan nuevas estrategias que incluyen áreas sombreadas, atracciones climatizadas, sistemas de alerta temprana y políticas de protección tanto para visitantes como para colaboradores. El objetivo es claro: cuidar a las personas sin sacrificar la esencia del entretenimiento, fortaleciendo al mismo tiempo la estabilidad operativa y la confianza en las marcas.
En paralelo, la tecnología y las experiencias digitales continúan evolucionando como aliadas del factor humano. Herramientas como la realidad aumentada y mixta, filas virtuales, mapas interactivos, pagos sin contacto y experiencias gamificadas están transformando la visita en algo más fluido e inmersivo. Lejos de reemplazar la interacción humana, estas soluciones permiten que los visitantes disfruten con mayor tranquilidad, optimizando tiempos y elevando la calidad de la experiencia.
La quinta tendencia que marcará el rumbo del sector es la autenticidad y la personalización como ejes de identidad local. Los visitantes buscan experiencias que se sientan reales y conectadas con el territorio. Celebraciones locales, gastronomía con identidad y narrativas que honran la cultura regional se convierten en diferenciadores clave. A esto se suma la personalización de itinerarios, recomendaciones y ofertas, que permite que cada visita sea única e irrepetible.
En México, este enfoque cobra especial relevancia. El país, reconocido por su hospitalidad y la fuerza de la conexión humana en sus experiencias, atraviesa un momento clave para fortalecer su oferta de entretenimiento. “Desde parques temáticos hasta atracciones culturales y espacios familiares, la industria mexicana está incorporando estas tendencias globales para crear experiencias que reflejen su identidad única”, señaló Paulina Reyes, vicepresidenta y directora ejecutiva de IAAPA para América Latina y el Caribe.
Reyes destacó que México tiene la oportunidad de consolidarse como un referente regional en entretenimiento consciente, sostenible y profundamente personalizado, tanto para visitantes locales como internacionales. Una propuesta donde la diversidad, la cercanía y la calidez se convierten en activos imposibles de replicar.
Mirando hacia el futuro, la industria de las atracciones redefine el concepto de innovación. Ya no se trata solo de velocidad, altura o tecnología de punta, sino de las emociones que se generan y de los recuerdos que se construyen. Las tendencias de 2026 confirman que la verdadera magia ocurre cuando las experiencias logran inspirar, emocionar y hacer sentir a las personas parte de algo que vale la pena recordar.
