El debate sobre la movilidad sostenible en Colombia volvió a intensificarse ante el borrador de decreto del Gobierno Nacional que propone aumentar los aranceles a los vehículos de combustión. Aunque la transición hacia tecnologías limpias es un objetivo compartido, el sector automotor advierte que medidas de este tipo podrían tener efectos contraproducentes sobre los precios, el acceso de los consumidores y la competitividad de la industria.
Desde Asopartes se alertó que imponer nuevos aranceles a los vehículos tradicionales encarecería el costo final para los compradores, afectando tanto a quienes buscan renovar su vehículo como a quienes dependen del transporte motorizado para su actividad productiva. El gremio considera que este tipo de decisiones trasladan la carga fiscal al ciudadano sin resolver los desafíos estructurales de la transición energética.
“Todos los colombianos terminaríamos pagando más impuestos y mayores costos. Si queremos avanzar hacia tecnologías limpias, debemos hacerlo con incentivos al comprador y no con barreras comerciales”, afirmó Carlos Andrés Pineda Osorio, presidente ejecutivo del gremio. A su juicio, experiencias previas de políticas basadas en castigos fiscales han demostrado resultados limitados y efectos adversos sobre el mercado.
Asopartes sostiene que la transición hacia la movilidad eléctrica debe ser ordenada, gradual y técnicamente viable. En lugar de restringir la oferta de vehículos de combustión, propone construir un ecosistema de estímulos que haga atractiva la adopción de carros y motocicletas eléctricas, sin desincentivar la renovación del parque automotor ni afectar la formalidad del sector.
Entre las medidas planteadas se encuentran la reducción de aranceles para vehículos eléctricos e híbridos, rebajas en peajes, descuentos en parqueaderos, beneficios tributarios y políticas de estímulo a la demanda. Para el gremio, estos instrumentos permiten acelerar la transición sin frenar el dinamismo del mercado ni golpear la capacidad adquisitiva de los hogares.
Desde una perspectiva técnica, el gremio recuerda que el crecimiento de la electromovilidad exige una transformación profunda del mercado posventa. La disponibilidad de repuestos especializados, talleres capacitados y redes logísticas adaptadas a nuevas tecnologías es clave para garantizar la sostenibilidad del cambio, más allá de la simple venta de vehículos.
En ese sentido, Asopartes ha fortalecido alianzas con el SENA, instituciones educativas y fabricantes internacionales para ampliar la formación en electromecánica, software vehicular y sistemas de alta tensión. Estas acciones buscan preparar al país para una transición que también preserve el empleo técnico y fortalezca la cadena productiva.
Los avances del sector se reflejaron en Expopartes Cúcuta 2025, feria que duplicó los resultados de su edición anterior y consolidó al nororiente del país como un eje estratégico del comercio automotor. Para el gremio, estos logros evidencian que una política pública basada en incentivos, estabilidad y diálogo sectorial es la vía más eficaz para impulsar la movilidad sostenible sin sacrificar competitividad ni desarrollo industrial.

