Asopartes advierte impactos del aumento del salario mínimo sobre la formalidad y la sostenibilidad del sector motriz

 

La Asociación del Sector Motriz y sus Partes, Asopartes, expresó su preocupación frente al reciente aumento del salario mínimo, al considerar que la medida genera presiones significativas sobre un sector intensivo en mano de obra y compuesto, en su mayoría, por pequeñas y medianas empresas dedicadas a la comercialización, distribución y mantenimiento de vehículos y motocicletas en todo el país.

El gremio reconoció la importancia de mejorar los ingresos de los trabajadores y avanzar hacia condiciones laborales más justas. No obstante, advirtió que los incrementos salariales deben guardar coherencia con la productividad, el comportamiento de la economía y la capacidad real de las empresas para absorber mayores costos sin afectar la estabilidad del empleo formal ni la viabilidad de los negocios.

El sector motriz opera a lo largo de una cadena amplia y diversa que incluye importadores, distribuidores, talleres, comercializadores y servicios técnicos, muchos de ellos pequeños establecimientos formales. Un aumento del salario mínimo sin medidas de acompañamiento pone en riesgo esta estructura, especialmente en un contexto de inflación, márgenes ajustados y cambios en los patrones de consumo.

Asopartes alertó que el incremento salarial tendrá efectos directos sobre los costos de operación en la posventa, el mantenimiento y la reparación de vehículos y motocicletas, actividades esenciales para la movilidad diaria del país. Estos mayores costos, advirtió el gremio, terminarán trasladándose a los usuarios finales, encareciendo servicios básicos y presionando el costo de vida.

Adicionalmente, el gremio señaló un riesgo creciente de informalidad, particularmente en actividades como talleres mecánicos, servicios técnicos y comercialización de autopartes. En estos segmentos, la estrechez de los márgenes dificulta absorber aumentos abruptos en los costos laborales sin recurrir a esquemas informales que afectan la legalidad y la seguridad del consumidor.

“Cuando los costos crecen más rápido que la productividad, se reduce la capacidad de generar empleo formal y se incentivan prácticas informales que debilitan la competitividad del sector”, advirtió Asopartes, al tiempo que subrayó la necesidad de evaluar los impactos reales de las decisiones laborales sobre la estructura productiva.

El gremio recordó que esta presión salarial se suma a otros factores que ya afectan la operación del sector, como la incertidumbre regulatoria, los costos logísticos, la carga tributaria y los retos asociados al contrabando y la ilegalidad, que golpean especialmente a las empresas que cumplen con la normatividad vigente.

Finalmente, Asopartes hizo un llamado al Gobierno Nacional para que las políticas laborales se construyan con enfoque técnico y diálogo permanente con los sectores productivos, incorporando medidas que impulsen la productividad, reduzcan costos estructurales y fortalezcan la formalización. El gremio reiteró que proteger el empleo formal y la sostenibilidad empresarial es clave para la movilidad, la legalidad y el desarrollo económico del país.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Publicidad