Los vehículos utilitarios, especialmente las camionetas pick up pequeñas y medianas, se consolidan como protagonistas del mercado automotor en América Latina y el Caribe. Su versatilidad, capacidad de carga y confiabilidad las han convertido en herramientas esenciales tanto para el uso empresarial como para el transporte personal. Sin embargo, este auge también plantea un reto creciente: garantizar la seguridad de los ocupantes y de los usuarios vulnerables de las vías.
El Latin NCAP (Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe) publicó los más recientes resultados de pruebas de choque aplicadas a siete modelos de camionetas vendidas en la región. Entre ellas se encuentran las medianas Mitsubishi L200/Triton, Ford Nueva Ranger, Volkswagen Amarok, Great Wall Motors Wingle 5, y las pequeñas Chevrolet Montana, Fiat Strada y su gemela RAM 700. Los ensayos se realizaron bajo el protocolo vigente hasta diciembre de 2025.
Los resultados fueron reveladores. La Mitsubishi L200/Triton y la Nueva Ford Ranger obtuvieron la máxima calificación de cinco estrellas, evidenciando mejoras significativas frente a versiones anteriores. Ambas marcas decidieron reforzar voluntariamente sus sistemas de seguridad, alcanzando estándares globales en protección de ocupantes adultos, niños y peatones. En contraste, modelos como la Wingle 5 y las versiones básicas de Strada/700 mostraron carencias estructurales y de equipamiento.
Latin NCAP señaló que las calificaciones antiguas de la Nissan Frontier/Navara y la Toyota Hilux, obtenidas con protocolos anteriores menos exigentes, ya no son válidas con fines promocionales. Este cambio busca incentivar que las marcas actualicen sus diseños y tecnología de seguridad. Según el informe, el desempeño de Mitsubishi y Ford demuestra que los vehículos de trabajo también pueden ofrecer máxima protección, una exigencia cada vez más valorada por los gestores de flotas en la región.
En el segmento de camionetas pequeñas, la Chevrolet Montana sobresalió como la opción más equilibrada en seguridad pasiva, gracias a su estructura estable y seis bolsas de aire estándar. En contraste, la Fiat Strada y la RAM 700 mostraron fallas en la protección lateral y ausencia de airbags en algunas versiones, aumentando el riesgo de lesiones graves. Latin NCAP advirtió que los fabricantes deben garantizar sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), aún ausentes en la mayoría de estos modelos.
Los hallazgos cobran especial relevancia frente al estudio internacional “Salvando Vidas Más Allá del 2025”, que indica que 400.000 muertes anuales —un tercio de todas las muertes viales— están relacionadas con siniestros laborales. En América Latina, donde los vehículos comerciales representan una parte sustancial de las flotas activas, los expertos enfatizan la urgencia de adoptar políticas de compra más seguras y de actualizar los estándares para prevenir siniestros fatales.
Entre los aspectos destacados del informe, Latin NCAP subraya que las camionetas medianas Ranger, L200 y Amarok ofrecen un rendimiento de cinco estrellas, mientras que la Montana representa una alternativa segura entre las pequeñas. Asimismo, recomienda que todas las flotas incorporen tecnologías ADAS como el Frenado Autónomo de Emergencia (AEB), Asistencia de Mantenimiento de Carril (LSS) y Detección de Punto Ciego (BSD), herramientas que han demostrado salvar vidas y reducir costos operativos.
Finalmente, el organismo recomienda a las empresas y entidades públicas adquirir vehículos evaluados por Latin NCAP y preferir aquellos con la calificación más alta en protección de ocupantes, peatones y usuarios vulnerables. La seguridad, señala el informe, debe considerarse un criterio central en la gestión de flotas, no sólo como una medida de prevención, sino como una inversión ética y estratégica. Los vehículos de trabajo también pueden —y deben— ser tan seguros como cualquier otro.
