La Federación de Empresarios del Transporte de Carga —Fedetranscarga— expresó su preocupación por el estado actual de la Transversal del Cusiana, vía que se ha convertido en la única alternativa operativa para el transporte de carga que va y viene de los Llanos Orientales hacia el centro del país, ante la reapertura parcial de la vía Bogotá–Villavicencio, que actualmente mantiene paso alterno y serias limitaciones para vehículos de alto tonelaje.
El corredor del Cusiana, que comunica los municipios de Aguazul (Casanare), Pajarito y Labranzagrande (Boyacá), hasta Sogamoso y termina en el departamento del Meta, constituye una conexión estratégica para el flujo logístico nacional. Sin embargo, la vía presenta tramos en avanzado deterioro, deslizamientos activos y fallas estructurales que comprometen su funcionalidad como corredor alterno.
A pesar de su importancia, el Ministerio de Transporte suscribió un contrato por $15.500 millones de pesos con el Consorcio Santa Francisca para ejecutar labores de mantenimiento y obras puntuales, sin incluir los sectores más críticos del trazado.
Según Fedetranscarga, no se contemplan intervenciones en el Puente de la Leonera, la variante de Chorro Blanco ni en el tramo comprendido entre los kilómetros 81 y 86, puntos que registran el mayor riesgo para la seguridad y la movilidad de los transportadores.
“El camionerismo colombiano enfrenta sobrecostos, demoras y accidentes por cuenta de vías en mal estado. Antes de entregar contratos, el Ministerio de Transporte debe identificar con rigor técnico cuáles son los puntos prioritarios y garantizar que los recursos públicos se inviertan donde más se necesitan”, señaló Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga.
El dirigente gremial subrayó que los Llanos Orientales son una despensa vital para el país, y que las dificultades en la conectividad no solo afectan al sector transporte, sino también a la agricultura, el comercio y la estabilidad económica nacional.
Fedetranscarga hace un llamado al Gobierno Nacional y al Ministerio de Transporte para que revisen las condiciones del contrato, realicen los ajustes pertinentes y aseguren un seguimiento efectivo a la ejecución de los recursos, priorizando las obras que garanticen una vía segura, estable y verdaderamente funcional para los transportadores y la economía del país.
