Cundinamarca mantiene vigilancia sobre 34 municipios por desabastecimiento hídrico

 

Cundinamarca mantiene bajo seguimiento a 34 municipios por escenarios de desabastecimiento hídrico asociados con las condiciones del fenómeno de El Niño, la disminución de las precipitaciones y las altas temperaturas. La Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres mantiene vigilancia permanente sobre la evolución de las fuentes abastecedoras y coordina acciones con autoridades ambientales y administraciones municipales. El objetivo es anticipar posibles afectaciones al suministro y fortalecer la preparación de los territorios ante una eventual reducción adicional de la disponibilidad de agua.

La situación responde al comportamiento de las lluvias durante la temporada de menores precipitaciones, combinado con la disminución de los caudales de algunas fuentes que abastecen a los municipios y el incremento de las temperaturas. Los 34 municipios presentan distintos niveles de atención, desde alerta amarilla hasta escenarios de mayor complejidad. Este seguimiento permite identificar oportunamente los territorios que necesitan reforzar sus medidas de preparación y respuesta frente a posibles dificultades para garantizar el abastecimiento de agua a sus comunidades.

La respuesta institucional se desarrolla mediante una articulación permanente entre la UAEGRD, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, Corpoguavio y las demás autoridades ambientales con jurisdicción en el departamento. También participan las administraciones municipales y los cuerpos operativos. Esta coordinación permite compartir información sobre las condiciones de las fuentes, identificar necesidades específicas y fortalecer las medidas de preparación. El propósito es que las decisiones puedan ajustarse a las características particulares de cada territorio y a la evolución del escenario hídrico.

La presencia de lluvias durante las últimas semanas no significa que el riesgo de desabastecimiento haya desaparecido. La Gobernación advierte que una recuperación inmediata de las fuentes abastecedoras no puede determinarse únicamente por la ocurrencia de precipitaciones. Para evaluar la situación se deben considerar la cantidad y distribución de las lluvias, los caudales, las temperaturas y las condiciones de las fuentes que suministran agua a los municipios. Por ello, el seguimiento institucional permanece activo en el departamento.

El escenario hídrico también mantiene la atención sobre la posibilidad de incendios forestales. Las altas temperaturas y la disminución de la humedad en la vegetación incrementan la susceptibilidad del territorio y pueden favorecer la propagación del fuego. Entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026, Cundinamarca registró 920 incendios forestales, con una afectación aproximada de 4.063,5 hectáreas. Los eventos se presentaron en 87 municipios pertenecientes a 13 provincias del departamento, según el balance presentado por las autoridades.

Solo durante septiembre se reportaron 170 incendios forestales en 50 municipios de Cundinamarca, con una afectación estimada de 1.327 hectáreas. Estas cifras mantienen activa la preocupación de las autoridades y refuerzan la necesidad de prevenir nuevos eventos durante periodos de altas temperaturas y menor humedad. La gestión del riesgo contempla así dos frentes relacionados con las condiciones ambientales: proteger la disponibilidad del agua y reducir las posibilidades de que las condiciones secas favorezcan emergencias por incendios forestales.

La Gobernación hizo un llamado a las administraciones municipales, autoridades ambientales, cuerpos operativos, prestadores del servicio de acueducto y comunidad para mantener las medidas de prevención. Entre las recomendaciones se encuentra utilizar el agua de manera eficiente, evitar desperdicios y abstenerse de realizar prácticas que puedan afectar las fuentes abastecedoras. La coordinación entre los diferentes actores resulta fundamental para responder ante posibles cambios en la disponibilidad hídrica y atender oportunamente las necesidades que puedan surgir en los territorios.

La prevención también incluye evitar las quemas a cielo abierto y cualquier actividad que pueda provocar incendios de cobertura vegetal. La comunidad debe reportar de inmediato cualquier emergencia o columna de humo, mientras las autoridades mantienen el seguimiento sobre los municipios bajo alerta. Con 34 territorios vigilados por posibles dificultades de abastecimiento, Cundinamarca mantiene activa una estrategia que combina monitoreo, coordinación institucional y prevención. La prioridad es anticipar afectaciones, proteger las fuentes hídricas y fortalecer la capacidad de respuesta departamental. 

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